La crisis existencial sobre la IA parece ser un fenómeno occidental. China tiene un enfoque pragmático y optimista. Esta desconexión Este-Oeste, más que la fragmentación interna de Occidente, es el mayor obstáculo para una gobernanza global efectiva. En China, el 87 por ciento de la gente dijo que confiaba en la IA, mientras que en los EEUU solo el 32%.